La práctica directiva para lograr más el próximo año

En esta época del año pasa algo muy curioso con dueños y directivos en LATAM:

Empiezan a aparecer listas por todos lados:

  • Proyectos nuevos,

  • comités,

  • iniciativas estratégicas,

  • “frentes” y “streams” que suenan muy bien en las diapositivas.

Y hay una escena que se repite mucho: Sales de las conversaciones de planificación con más cosas por hacer,
pero casi nunca con claridad sobre qué vas a dejar de hacer.

Ahí es donde, dentro de Yearly Recap y de RocketGrowth, uso un marco muy simple que quiero acercarte hoy: Parar – Continuar – Iniciar.

No es solo un cuadrito más en la presentación. Es una forma de decidir qué merece entrar a tu siguiente Q… y qué no.

El riesgo de entrar a un nuevo Q con la misma mochila

Tú puedes cambiar de año, de Q, de branding o de ERP. Pero si no revisas tu mochila directiva, pasa esto:

  • Arrastras proyectos zombie que nadie se atreve a cerrar.

  • Mantienes en tu agenda reuniones que ya no tienen sentido.

  • Sigues sosteniendo iniciativas que solo viven porque “ya las habíamos anunciado”.

Y entonces el nuevo año se siente así: Nuevo ciclo. Misma saturación. Mismo piloto automático.

Por eso este momento de revisión es clave. No se trata solo de preguntar: “¿Qué vamos a hacer el próximo año?”

Sino también: “¿Qué de todo lo que estoy cargando ya no tiene sentido que siga conmigo?”

Parar – Continuar – Iniciar: más que una lista bonita

La lógica es sencilla:

  • Parar → soltar lo que ya no es estratégico, aunque esté “encariñado” en la empresa.

  • Continuar → renovar el sí a lo que sí está alineado y funciona.

  • Iniciar → elegir pocas apuestas nuevas que merecen tu energía directiva.

El problema en muchas organizaciones es que empiezan por el lado equivocado: Arrancan por Iniciar. Sin haber pasado por Parar.

Y con eso, cualquier plan del siguiente Q nace con sobrepeso.

Un ejercicio rápido para limpiar tu carga directiva

Quiero proponerte algo que puedas hacer en poco tiempo, sin necesitar una consultoría completa.

1. Haz un inventario honesto de todo lo que tienes abierto

Toma una hoja y anota, tal cual, todo lo que hoy estás sosteniendo como directivo:

  • Proyectos estratégicos,

  • comités y mesas de trabajo,

  • iniciativas especiales,

  • roles que asumiste “mientras tanto” y se quedaron pegados a ti.

No lo filtres. Escribe lo que hay. Si te ayuda, sepáralo por frentes:

  • Comercial

  • Operaciones

  • Finanzas

  • Gente / Cultura

  • Dirección / Gobierno Coporativo

La idea es que mires la foto completa, no solo lo que recuerdas cuando estás cansado.

2. Marca qué es realmente estratégico (y qué no)

Al lado de cada ítem, pregúntate: “¿Esto es clave para la estrategia de los próximos 12–24 meses o solo es algo importante que fuimos agregando?”

Puedes usar tres marcas simples:

  • ⭐ → clave para la estrategia.

  • ➖ → importante, pero no crítico.

  • ❓ → ni siquiera tengo claro por qué sigo haciendo esto.

No se trata de acertar al milímetro. Se trata de ser honesto.

3. Decide qué vas a PARAR

Empieza por aquí. Elige, al menos:

  • 1 proyecto,

  • 1 rutina,

  • 1 frente que tú como directivo vas a dejar de sostener en el siguiente Q.

Señales de cosas que pueden ir a “Parar”:

  • Proyectos que no avanzan, pero siguen consumiendo reuniones.

  • Comités donde nadie decide nada, solo se “actualiza”.

  • Temas que asumiste tú, aunque ya no tenga sentido que pasen por ti.

Escribe la decisión en concreto:

  • “Cerramos el proyecto ___: definimos fecha, comunicamos y liberamos a las personas involucradas.”

  • “Este comité desaparece o se integra a ___ a partir de la semana ___.”

Parar no es abandonar. Es liberar energía para lo que sí importa.

4. Decide qué vas a CONTINUAR (y proteger)

Ahora mira lo que marcaste con ⭐ y pregúntate: “¿Qué cosas que ya existen merecen estar blindadas en mi agenda?”

Elige:

  • 1 rutina,

  • 1 tipo de conversación,

  • 1 proyecto clave,

que sí vas a continuar, pero de forma consciente. Ejemplos que veo en directivos:

  • La reunión de dirección donde se toman decisiones de verdad (no solo se informan cosas).

  • El espacio semanal para revisar indicadores y aprender, no solo reportar.

  • Un proyecto de mejora que está exigiendo, pero está cambiando tu operación para bien.

Ponlo en formato regla:

  • “Este espacio semanal de dirección se mantiene y no se llena con urgencias.”

  • “Este proyecto continúa y tendrá dueño, métricas y revisión fija en el comité.”

Continuar no es “seguir por costumbre”. Es reafirmar qué sí tiene sentido llevar al siguiente Q.

5. Elige qué vas a INICIAR (en serio)

Ahora sí, con la foto de Parar y Continuar delante, pregúntate: “¿Qué 1–2 apuestas nuevas tienen sentido para el siguiente Q?”

No más. Puede ser:

  • un frente comercial nuevo bien definido,

  • una mejora clave en servicio,

  • una rutina de dirección que no existía y necesitas instalar.

La pregunta no es solo “¿qué quiero hacer?”, sino: “¿Tengo espacio real —en foco, energía y equipo— para sostener esto sin volver a saturarme?”

Cómo conversa esto con tu sistema de dirección

Este ejercicio no es solo para que te sientas más ordenado. Bien trabajado, se conecta directo con tu sistema de dirección:

  • Lo que decides parar libera espacio en agenda, presupuesto y energía.

  • Lo que decides continuar alimenta tu tablero de seguimiento y tus rutinas.

  • Lo que decides iniciar entra como apuesta visible en tu siguiente Q.

Cuando lo haces dentro de marcos como Yearly Recap y RocketGrowth, estas decisiones se vuelven:

  • indicadores visibles,

  • tableros claros,

  • y conversaciones recurrentes,
    no solo buenas intenciones de cierre de año.

Pero incluso sin ver todo el sistema, con este solo ejercicio ya puedes empezar el siguiente Q:

  • con menos ruido,

  • con menos proyectos arrastrados,

  • y con más intención en cómo usas tu energía directiva.

La pregunta que te llevas

No quiero que esto se quede en un “sí, tengo que priorizar más” y ya. Quiero dejarte con algo concreto:

Si solo pudieras elegir 1 cosa que vas a PARAR, 1 que vas a CONTINUAR y 1 que vas a INICIAR para tu siguiente Q… ¿cuáles serían y cuándo vas a sentarte a decidirlo —en serio— con tu equipo?

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